En el marco del ciclo «Argentina Estratégica 2040», la Cámara alta fue sede del conversatorio «Mar Argentino, Antártida y recursos: soberanía, ciencia y valor estratégico». La jornada, organizada por las direcciones generales de Relaciones Internacionales y de Relaciones Institucionales del Senado en el Auditorio Emar Acosta del edificio Alfredo Palacios, buscó ponderar la plataforma marítima nacional y analizar el potencial de sus riquezas.
El encuentro contó con la adhesión de la senadora Ivana Arrascaeta (LLA) y comenzó con las palabras introductorias de Juan Bautista González Saborido, director de Organismos Internacionales del Senado. En su discurso, González Saborido remarcó que el país posee «una de las plataformas continentales más extensas y ricas del planeta» y advirtió sobre la necesidad de no seguir viviendo de espaldas al océano, señalando como un eje central la defensa pacífica de los derechos sobre el territorio e islas invadidos.
Jurisdicción, defensa y transformación del territorio marítimo
El panel de exposición contó con la participación de Eduardo Ligio Ganeau, magíster, comodoro de Marina VGM (R), licenciado en Sistemas y excombatiente en Malvinas, quien abordó aspectos ligados a las jurisdicciones y la defensa nacional, destacando pronunciamientos recientes sobre la disposición transitoria primera de la Constitución Nacional.
A continuación, disertó Martín Márquez Miranda, licenciado en Economía, magíster en Estrategia y Geopolítica, doctorando en Defensa Nacional e investigador y docente de la Escuela Superior de Guerra del Ejército Argentino. Márquez Miranda planteó «la creación del territorio del mar argentino para realizar la transformación estructural que necesita la Argentina» y sostuvo que el sistema institucional actual actúa de manera «autoinmune» rechazando reformas, por lo que propuso un nuevo diseño aislado de la estructura vigente.
Industria naval, marina mercante y recursos naturales
Por su parte, la ingeniera mecánica Alejandra Victoria Portatadino, cofundadora de Ingeniería Sin Fronteras Argentina y miembro del Centro Argentino de Ingenieros (CAI), expuso sobre el potencial de los recursos nacionales no industrializados. Portatadino repasó la historia de la industria local, destacando la capacidad de los astilleros argentinos y cuestionando la desinversión acumulada, así como la pérdida de ingenieros navales formados en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) que terminan trabajando en el exterior.
Asimismo, expuso Jorge Pablo Tiravassi, capitán de ultramar y presidente del Centro de Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante. Tiravassi precisó que el sector cuenta con 50 buques de bandera nacional que dan empleo a 2.200 tripulantes en transporte y más de 8.000 en pesca. Además de recordar el rol logístico desempeñado por la marina mercante durante el conflicto de Malvinas, el expositor cuestionó el proceso de desregulación que se aplica sobre la actividad.
El posicionamiento del país oceánico
El cierre de la actividad estuvo a cargo de Pablo Dávoli, secretario de la Comisión de Defensa Nacional, quien coincidió en cuestionar la postura histórica de postergar el desarrollo de las capacidades navales. Dávoli remarcó que la Argentina es un país «bicontinental, americano, antártico, pero también oceánico», y que reúne las condiciones para asumir los desafíos estratégicos del sector.
