Renuncia de Manuel Adorni: Diego Santilli será el nuevo jefe de Gabinete

La salida de Manuel Adorni en medio de la crisis patrimonial

La salida de Manuel Adorni marca el final de una de las crisis políticas más profundas que atravesó el gobierno de Javier Milei desde su llegada al poder. Después de meses de sostener públicamente al jefe de Gabinete frente a las denuncias por presunto enriquecimiento ilícito, el Presidente aceptó su renuncia, dando por terminada una defensa que hasta hace pocas horas parecía inquebrantable. En su reemplazo asumirá Diego Santilli, hasta ahora ministro del Interior y uno de los principales socios políticos del oficialismo.

La decisión representa un giro para la Casa Rosada. Durante semanas, el presidente Milei y la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, rechazaron cualquier posibilidad de desplazar a uno de los funcionarios más cercanos. Incluso cuando la oposición impulsó su interpelación y comenzó a reunir apoyos para avanzar con una eventual moción de censura, el Gobierno eligió cerrar filas detrás de Adorni. Sin embargo, las denuncias por inconsistencias patrimoniales, las sucesivas revelaciones sobre bienes no declarados y las dificultades del propio funcionario para explicar el origen de su patrimonio terminaron por desgastar políticamente su figura de forma irreversible.

El cambio de postura oficial y la definición en España

El cambio de postura del Poder Ejecutivo comenzó a hacerse visible este viernes durante la gira presidencial por España. En una conferencia realizada en la Universidad San Pablo CEU de Madrid, el presidente Milei sostuvo por primera vez que removería a su jefe de Gabinete si la Justicia comprobaba hechos de corrupción. «Si lo consideraran culpable, lo vuelo, lo eyecto yo de una patada», sentenció el mandatario, tras haber insistido previamente en que Adorni era inocente y calificar como «absolutamente plausible» su explicación patrimonial.

Horas después de estas declaraciones, Adorni mantuvo un encuentro en Casa Rosada con Karina Milei, donde habrían consensuado su salida. En los últimos dos meses, el exvocero ofreció su renuncia en dos oportunidades, pero fue retenido por el Presidente y la secretaria General. En esta tercera ocasión, la dimisión fue aceptada.

Los intentos por contener la crisis y la designación de Diego Santilli

En un intento previo por limitar el impacto político, la Casa Rosada había decidido semanas atrás designar a Adrián Ravier como nuevo vocero presidencial, mientras Adorni permanecía al frente de la Jefatura de Gabinete. La apuesta consistía en separar la crisis judicial de la comunicación oficial, aunque la estrategia no consiguió modificar el escenario.

Con la designación de Diego Santilli, el oficialismo busca recuperar la iniciativa política. El dirigente se convirtió en uno de los aliados de confianza del Gobierno durante el último año. Su desembarco en la Jefatura de Gabinete busca enviar una señal hacia los sectores dialoguistas del Congreso para recomponer vínculos parlamentarios y sostener la agenda legislativa. Santilli ya había asumido un rol central tras otra crisis oficialista, cuando encabezó la lista de diputados nacionales de La Libertad Avanza luego de la salida de José Luis Espert, obteniendo un triunfo electoral en la provincia de Buenos Aires en octubre de 2023.

El ascenso de Adorni y la investigación judicial

La caída de Adorni contrasta con su vertiginoso ascenso. Llegó en diciembre de 2023 como vocero presidencial y se consolidó en las elecciones legislativas porteñas de 2025, donde derrotó al PRO como cabeza de lista de La Libertad Avanza. Su momento culmine había sido el triunfo electoral en mayo del año pasado en la Ciudad de Buenos Aires contra el peronismo y el PRO, lo que motivó su posterior promoción a la Jefatura de Gabinete.

Sin embargo, el panorama cambió a partir del 8 de marzo, tras trascender una fotografía del funcionario con su esposa descendiendo del avión presidencial, lo que abrió cuestionamientos sobre el uso de recursos públicos. Esto derivó en una investigación judicial encabezada por el fiscal federal Gerardo Pollicita. La causa busca determinar si existió un incremento patrimonial incompatible con los ingresos de Adorni y de su esposa, Bettina Angeletti. Entre las medidas ordenadas figuran pedidos de información a plataformas de criptomonedas y requerimientos sobre operaciones inmobiliarias.

Puertas adentro del Gobierno se reconocía que la situación se había vuelto insostenible, ya que la crisis desplazaba de la agenda los logros económicos de la gestión. La renuncia de Adorni busca cerrar el conflicto político, aunque el frente judicial continuará abierto sin el respaldo institucional que le brindaba integrar el gabinete nacional.

Foto: Ámbito. Fuente original: Ámbito.