El último informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) revela que el ejercicio 2025 finalizó con un saldo primario positivo de $9,6 billones. Sin embargo, el pago de intereses de la deuda arrastró las cuentas a un déficit financiero de $1,6 billones, un deterioro significativo respecto a los niveles de 2024.
La Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) publicó su análisis sobre la ejecución presupuestaria al 31 de diciembre de 2025, brindando una radiografía detallada de cómo el Estado Nacional administró sus recursos en un año marcado por la transición tributaria y la recomposición de los haberes previsionales.
Los números del Tesoro: Superávit y Deuda
El año fiscal concluyó con un superávit primario de $9,6 billones. Aunque la cifra representa un saldo positivo, en términos reales es un 24,6% inferior a lo obtenido en 2024. La situación se torna más compleja al observar el resultado financiero (que incluye el pago de intereses de la deuda), el cual arrojó un déficit de $1,6 billones. Este rojo financiero es un 312,6% superior al registrado el año anterior, lo que evidencia el peso de los compromisos financieros sobre el balance final.
Ingresos: El «apagón» del Impuesto PAIS
Los ingresos totales de la Administración Pública Nacional (APN) sufrieron una caída real del 2,6% en comparación con 2025. El factor determinante fue la desaparición del Impuesto PAIS, cuya vigencia terminó a fines de 2024. Mientras que en 2024 este tributo aportó el equivalente a $9,1 billones, en 2025 su recaudación fue prácticamente nula (-99,9%), gracias a que desapareció.
Esta pérdida fue compensada parcialmente por:
- Seguridad Social: Creció un 13,9% real, impulsado por el aumento de la masa salarial y el nuevo esquema de actualización mensual por IPC.
- Derechos de Importación: Registraron un alza del 22,4% debido al incremento de las compras en el exterior.
- IVA: Tuvo un leve repunte del 0,7%, reflejando el nivel de actividad económica.
Gastos: Jubilaciones al alza y recorte en subsidios
El gasto total de la APN cayó un 2,1% real. No obstante, la composición del gasto muestra prioridades contrapuestas:
- Seguridad Social y Jubilaciones: Fue el rubro que más creció, con un aumento del 10,7% real en jubilaciones y pensiones. Bajo el nuevo esquema de movilidad, los haberes superiores al mínimo recuperaron un 11,7% de poder de compra, mientras que los mínimos (con bonos congelados) apenas subieron un 1,3% promedio anual.
- Subsidios Energéticos: Sufrieron un recorte drástico del 37,6% real, explicado por la reducción de transferencias a CAMMESA y la menor compra de gas importado.
- Salarios Públicos: El gasto en personal cayó un 9,4%, producto de paritarias que quedaron por debajo de la inflación y una reducción del 4,1% en la planta permanente y transitoria del Poder Ejecutivo.
- Obra Pública: Los gastos de capital descendieron un 21,3%, impactados por la disolución de fondos fiduciarios como el Procrear y recortes en transferencias a empresas como AySA y ENARSA.
El frente provincial y parlamentario
Un dato clave para la agenda legislativa es el incremento del 40,6% en las transferencias a provincias. Este salto no fue uniforme: estuvo traccionado principalmente por el cumplimiento de medidas judiciales a favor de la CABA por el traspaso de funciones de seguridad y por el aumento de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN), que en diciembre concentraron el 36,4% de su ejecución anual.
En cuanto a la gestión presupuestaria, el Congreso inició el año con un presupuesto prorrogado que estimaba un déficit inicial de $6,6 billones. Sin embargo, tras 9 modificaciones presupuestarias (6 decisiones administrativas y 3 decretos de necesidad y urgencia), el crédito vigente se incrementó en $34,0 billones, cerrando el año con un nivel de ejecución del 96,9%.
Educación y Universidades
A pesar de la tensión política, las transferencias a universidades nacionales mostraron una caída real de solo el 3,7%. El informe destaca que el 90% de estos fondos se destinó al pago de salarios, mientras que la asistencia financiera para el funcionamiento operativo creció un 18,5%.
El informe de la OPC, basado en datos del sistema e-Sidif, confirma que el 2025 fue un año de fuerte ajuste en infraestructura y subsidios para sostener el sistema previsional y los pagos de deuda en un contexto de caída de ingresos impositivos clave.
