Polémica en la Bicameral: Cruces por la idoneidad y el «amiguismo» en el oficialismo

Defensor del Pueblo

¡BOCHORNO TOTAL! Una diputada oficialista no entiende lo que lee, su compañera la humilla, y otra senadora tiene a toda su familia de asesora

La comisión para elegir al Defensor del Pueblo avanzó en la nómina de candidatos, pero la sesión se manchó por un papelón de Lilia Lemoine, quien intentó impugnar el proceso por no comprender la ley. Marcela Pagano la cruzó con ironía. El episodio se suma al escándalo de nepotismo de la senadora Vilma Bedia.

La Comisión Bicameral Permanente de la Defensoría del Pueblo vivió este miércoles una jornada cargada de tensión, donde el avance para cubrir un cargo vacante hace 15 años quedó eclipsado por la impericia de las propias legisladoras oficialistas.

Aunque la comisión, presidida por el senador radical Daniel Ricardo Kroneberger, logró su objetivo de aprobar la nómina de 38 preseleccionados para el cargo de Defensor del Pueblo (de 76 postulantes originales) y 7 para Procurador Penitenciario (de 16), el escándalo estalló cuando tomó la palabra la diputada de La Libertad Avanza, Lilia Lemoine.


El Papelón de Lemoine: «Lectura» vs. «Lecto-comprensión»

En un intento fallido por frenar el proceso, Lemoine pidió la impugnación total, denunciando supuestas irregularidades. «Se está bufonizando este proceso, el cual se está intentando hacer en tiempo récord para lograr meter un Defensor del Pueblo mientras el sector oficialista no alcanza un tercio de las Cámaras», criticó la diputada.

El eje del bochorno, que dejó en evidencia su bajo nivel profesional, fue su argumento sobre las «incompatibilidades». Lemoine cuestionó que entre los candidatos haya jueces, legisladores y ex legisladores, citando el artículo de la ley que prohíbe la «actividad política partidaria».

La corrección no tardó en llegar. La senadora Anabel Fernández Sagasti (Unidad Ciudadana) tuvo que explicarle a Lemoine un concepto básico de la normativa: «Las incompatibilidades que nombró la legisladora son ‘en ejercicio’«. Es decir, la prohibición rige para quien asume el cargo, no para quien se postula.

La diputada Margarita Stolbizer también refutó a Lemoine, remarcando que «este procedimiento ha sido celebrado por muchísimas organizaciones no gubernamentales».

Pero la estocada final provino del propio fuego amigo. La compañera de bloque de Lemoine, Marcela Pagano, con quien mantiene una pública interna, usó sus redes sociales para humillarla con una ironía letal: «Es apremiante que mejoremos las herramientas educativas para que el nivel de lecto-comprensión de los argentinos vuelva a estar entre los mejores del mundo».


El Nepotismo de Vilma Bedia

El episodio de Lemoine reavivó el debate sobre la idoneidad y la «casta» dentro del propio oficialismo, un debate que ya tiene como protagonista a la senadora libertaria Vilma Bedia.

La senadora por Jujuy, de nulo perfil legislativo, se hizo tristemente célebre a principios de año cuando se descubrió que había utilizado su despacho en el Congreso como una agencia de empleo familiar.

Contradiciendo todo discurso de austeridad, Bedia nombró como asesores a sus hijos, Joel Benjamín Mamani y José Jair Mamani, a su nuera (Mirta Araceli Silisque) y a otros parientes, en un claro acto de nepotismo que generó una fuerte condena pública. Su caso es el emblema de la falta de coherencia profesional y ética que varios legisladores imputan al nuevo oficialismo.


La Bicameral Avanza

Pese al intento de impugnación de Lemoine, que fue rechazado por «carecer de fundamentos sólidos», la comisión continuó su trabajo. Los 38 preseleccionados para Defensor y 7 para Procurador tendrán ahora 48 horas para presentar su plan de trabajo. Las audiencias públicas comenzarán la próxima semana, buscando finalmente darle al país un Defensor del Pueblo tras 15 años de acefalía.