El presidente Javier Milei encabezó el acto por el 142° aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario. Del encuentro formaron parte el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, junto a referentes del sector empresarial y agroindustrial. Durante su discurso, el mandatario realizó una fuerte defensa de su modelo económico, relativizó los índices de desempleo y caída de consumo, y abordó técnicamente la situación del crédito y la morosidad en el país.
El debate sobre la morosidad y las tasas de interés
Durante su exposición, el mandatario sostuvo que el Gobierno nacional «no tiene la culpa» de la situación de morosidad en el país y comparó la coyuntura local con la de mercados internacionales. «La morosidad en Estados Unidos, en tarjetas de crédito es del 13%. Y todo el problema del sector bancario argentino es poco menos de 12%. Es decir, estamos discutiendo algo que no es importante cuantitativamente», subrayó.
Milei teorizó que la mora registrada actualmente en la sociedad responde a los préstamos contraídos durante el año 2024, un período en el que «se congelaron los salarios, los ingresos reales cayeron y, como consecuencia de ello, la gente no pudo pagar». Asimismo, atribuyó esta situación a «un ataque de la política, que intentó hacer un golpe de Estado», lo que empujó a la ciudadanía a financiarse por canales alternativos. También mencionó el impacto de las apuestas online durante el Mundial de fútbol como un factor que elevó la morosidad en las compras de electrodomésticos en cuotas.
En relación a la fijación de tasas, el presidente cuestionó a los economistas que la definen como «el precio del dinero», calificando este concepto como una «atrocidad keynesiana». «La tasa existe porque existe el tiempo», sentenció, y defendió que las moras deben resolverse mediante acuerdos libres entre acreedores y deudores. «Cuando el Estado se mete en ese tipo de acuerdos, el remedio termina siendo peor que la enfermedad», argumentó.
Críticas a la prensa y escenario electoral
En otro segmento de su alocución, el presidente apuntó de forma directa contra los medios de comunicación y los analistas económicos. Calificó a los profesionales de prensa como «corruptos, ensobrados, sicarios del micrófono» y consideró que poseen una «precariedad intelectual». En ese contexto, denunció la existencia de una «operación armada» destinada a instalar que la población atravesaba una crisis alimentaria grave mediante la difusión de una noticia sobre la supuesta venta de carne de burro en una carnicería.
Con la mirada puesta en el mediano plazo, Milei se refirió a los próximos desafíos electorales del oficialismo de cara a las elecciones legislativas y las presidenciales de 2027. «No puede ser que siempre nos volvamos a comer el verso del socialismo. El año que viene, o nos ponemos los pantalones largos o nos hundimos», advirtió ante el auditorio empresarial.
Repercusiones políticas y desregulación de armas
La presentación presidencial coincidió con diversas repercusiones en el arco político y económico. El economista Carlos Melconian criticó el análisis de coyuntura del mandatario y exigió un plan económico «de fondo» que supere la contención fiscal de urgencia, al tiempo que evaluó que el ministro de Economía, Luis Caputo, se enfoca únicamente en defender los números fiscales «con diez arqueros».
Por otra parte, se oficializó la firma del Decreto 770/2026 en el Boletín Oficial, una medida orientada a la desregulación del mercado legal de armas. Mediante esta normativa, el Registro Nacional de Armas (Renar) pasará a funcionar como un organismo desconcentrado bajo la dependencia directa del Ministerio de Seguridad Nacional, estableciendo así una nueva estructura de conducción y atribuciones.
Foto: La Nación. Fuente original: La Nación.
