El vocero presidencial, Adrián Ravier, recibió este sábado duras críticas por parte de legisladores de la oposición tras afirmar que, “siendo un país bananero, nunca vamos a recuperar las Malvinas”. La expresión fue publicada por el funcionario en el marco de una defensa de la vía diplomática para avanzar en el reclamo de soberanía sobre las islas.
Las declaraciones de la polémica
“Si logramos que la Argentina sea grande nuevamente, próspera y respetada, nuestras posibilidades de avanzar en el reclamo de soberanía serán mucho mayores”, sostuvo Ravier durante la madrugada del sábado. El vocero presidencial remarcó además que “la única vía es la diplomática” y consideró fundamental contar con el respaldo internacional para este fin.
En su descargo, Ravier hizo alusión a una columna del diario británico The Guardian, la cual planteó que las Islas Malvinas “no pueden seguir siendo británicas para siempre” y que Londres deberá retomar las negociaciones con Buenos Aires en algún momento.
Asimismo, el funcionario destacó la visibilidad que obtuvo el reclamo de soberanía durante el Mundial 2026, puntualmente tras la victoria frente a Inglaterra y la difusión de la fotografía donde los jugadores de la Selección argentina posaron con una bandera que expresaba la leyenda “Las Malvinas son argentinas”. También recordó que la Organización de Estados Americanos (OEA) instó recientemente a ambas naciones a reanudar las conversaciones pacíficas. “La fortaleza de un reclamo internacional depende también de la fortaleza del país que lo sostiene”, concluyó.
El rechazo de senadores y diputados de la oposición
Las palabras del vocero presidencial generaron un inmediato rechazo en distintos sectores políticos del Congreso. La senadora de Unión por la Patria, Juliana Di Tullio, reaccionó con ironía a través de sus redes sociales: “Muy buen mensaje para un pueblo orgulloso, muy atinado”.
Por su parte, la diputada Cecilia Moreau apuntó directamente contra el funcionario y la gestión de Javier Milei. “El bananero sos vos y tu gobierno. Debería darte vergüenza hablar así de la Nación que representás como funcionario”, sentenció. Moreau también acusó a la gestión de intentar engañar a la sociedad y sostuvo que el modelo oficial “apunta precisamente” a convertir a la Argentina en el país descrito por el vocero.
Desde el Partido Socialista, el diputado Esteban Paulón cuestionó la visión del funcionario sobre el país. “Con dirigentes y funcionarios que piensen que somos un país bananero, difícil creer que este gobierno tiene un proyecto de desarrollo para Argentina”, manifestó. El legislador fue más allá y le preguntó de forma directa: “¿Pensaste ya en renunciar?”.
Por último, el diputado del MID, Eduardo Falcone, rechazó la definición utilizada por Ravier, aunque coincidió parcialmente en la relación entre el desarrollo del país y su peso internacional. “El nuestro es todavía un país subdesarrollado. No es un ‘país bananero’”, diferenció Falcone. En ese sentido, reconoció que una Argentina desarrollada obtendría mayor respeto internacional, pero aclaró que dicha condición “no es lo mismo que ser un país grande o próspero”.
Foto: Ámbito. Fuente original: Ámbito.
