Con la llegada de agosto, el escenario electoral de cara al próximo año ha comenzado a mostrar sus primeros efectos en el Senado de la Nación. En un cuerpo legislativo donde el oficialismo no cuenta con mayorías propias y las decisiones de los gobernadores de distintas provincias tienen un peso determinante, el mapa de alianzas empieza a reconfigurarse.
Tras la sesión del pasado 6 de agosto, el oficialismo liderado por la senadora Patricia Bullrich se enfrenta a la necesidad de forjar nuevos consensos. Previamente, el espacio oficialista lograba articular mayorías fluctuantes de entre 38 y 42 votos para aprobar los proyectos impulsados por el Gobierno de Javier Milei. Sin embargo, el panorama actual muestra números más complejos: la base sólida cuenta con 21 senadores propios, al menos 7 de los 10 integrantes de la Unión Cívica Radical, los 3 miembros del Pro y el senador peronista correntino Carlos Espínola. Para alcanzar el umbral de los 37 votos requeridos para una mayoría clara, la estrategia oficialista deberá trabajarse ley por ley.
La pulseada por el proyecto de propiedad privada
La fragilidad de las mayorías parlamentarias se evidenció durante el debate del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, redactado por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. En el transcurso de la misma sesión en que se aprobó la iniciativa en general, el oficialismo debió retirar dos capítulos enteros. Uno de los puntos clave descartados fue el que eliminaba las restricciones a la venta de tierras a extranjeros, debido a que un grupo de gobernadores decidió no asumir el costo político de respaldar una propuesta que consideraron carente de consenso social.
Desde la mesa de análisis de Bullrich se interpreta que detrás de la desarticulación de estos capítulos existe un reacomodamiento político impulsado por el peronismo para encuadrar a aquellos gobernadores que venían colaborando con el oficialismo nacional. Esta lectura implícita también reconoce un desgaste en el nivel de apoyo a la gestión de Javier Milei, vinculado al impacto de las medidas económicas y a decisiones políticas como la permanencia por casi tres meses de Manuel Adorni en la jefatura de Gabinete.
Estrategias cruzadas y el posicionamiento de las provincias
La tensión entre las directivas partidarias y las necesidades de las provincias se intensificó tras la reunión entre referentes del Partido Justicialista como Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa, quienes unificaron posiciones para oponerse a la eliminación de las elecciones primarias (PASO) promovida por el Gobierno nacional. Este posicionamiento incrementó la presión sobre gobernadores como Raúl Jalil (Catamarca) y Osvaldo Jaldo (Tucumán).
En el plano legislativo, el retroceso del oficialismo se materializó con la decisión del tucumano Jaldo de ordenar a la senadora Beatriz Avila votar en contra de la extranjerización de tierras y de las modificaciones a la ley de manejo del fuego, orientadas a permitir la disposición inmediata de terrenos productivos afectados por incendios. Asimismo, el catamarqueño Jalil ha evitado hasta el momento comprometer el voto de su senador, Guillermo Andrada, en favor de los proyectos del oficialismo.
Un escenario similar de distanciamiento se perfila con el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, cuyas senadoras alineadas, Flavia Royón (Salta) y Carolina Moisés (Jujuy), no acompañaron las iniciativas clave. En contrapartida, el oficialismo confía en mantener el apoyo del mandatario neuquino Rolando Figueroa sobre la base de intereses compartidos en torno al desarrollo del yacimiento Vaca Muerta. Como reflejo de esta sintonía, la senadora neuquina Julieta Corroza brindó su respaldo en comisiones al proyecto de ley de Súper RIGI, el cual Bullrich aspira a llevar al recinto para su aprobación definitiva en los primeros días de septiembre.
La división de votos en el resto de los bloques
Por fuera de estas provincias, el mapa de votos se presenta fragmentado. En la provincia de Misiones, la fractura del oficialismo local derivó en posturas divergentes: la senadora Sonia Rojas Decut, alineada con el gobernador Hugo Passalacqua, votó en contra de la extranjerización de tierras y de los cambios en el manejo del fuego, mientras que el senador Carlos Arce, bajo la conducción de Carlos Rovira (Encuentro por Misiones), mantendría su esquema de alianza con la administración nacional.
Finalmente, en la columna de votos inciertos se ubica la senadora chubutense Edith Terenzi. Pese a pertenecer al radicalismo, Terenzi responde políticamente al gobernador Ignacio Torres, quien sostiene un equilibrio entre la colaboración con la Casa Rosada y sus propias aspiraciones locales. Durante la sesión del 6 de agosto, Terenzi rechazó los capítulos cuestionados por la oposición, sumándose al grupo de legisladores que forzaron los cambios de último momento en el texto de la ley de propiedad privada.
Foto: La Nación. Fuente original: La Nación.
