La salida de Martín Irurzun de la Cámara Federal, tras cumplir los 75 años de edad, profundizó una problemática que afecta de manera directa a la estructura de la Justicia federal: la falta de jueces titulares. En los 80 cargos más sensibles de los tribunales de Comodoro Py, donde se tramitan las investigaciones sobre el poder político, ya se registran 24 vacantes. Esto significa que el 30% de los despachos estratégicos no cuentan con un dueño definitivo.
Ante esta situación, el Poder Ejecutivo nacional muestra vocación para avanzar en la cobertura de algunos de estos cargos mediante el envío de pliegos de designación al Senado de la Nación, mientras que en otros ámbitos se analiza la alternativa de eliminar directamente determinados despachos o salas.
La problemática de las subrogancias
El déficit de nombramientos permanentes se extiende a lo largo de todas las instancias del edificio judicial: desde los juzgados de primera instancia donde se inician las causas, pasando por la Cámara Federal que revisa las investigaciones, hasta los Tribunales Orales encargados de los juicios y la Cámara Federal de Casación Penal, que posee la última palabra en las causas sensibles.
Esta situación también afecta a las fiscalías. De las 25 representaciones del Ministerio Público Fiscal que actúan ante estas instancias, seis permanecen sin un fiscal titular.
Actualmente, el sistema se sostiene mediante el mecanismo de subrogancias. Este procedimiento permite cubrir los cargos libres con magistrados o funcionarios que pertenecen a otras dependencias, quienes reciben un pago adicional por la tarea. No obstante, esto genera que la toma de decisiones sobre las causas judiciales de alta relevancia pública se concentre en un número reducido de jueces.
La situación en la Cámara Federal y Casación
La salida de Martín Irurzun afectó directamente el funcionamiento de la Cámara Federal, tribunal que define los procesamientos y determina si una causa penal está en condiciones de ser elevada a juicio oral. La Cámara Federal se divide en dos salas y cuenta con seis cargos de camaristas en total; sin embargo, al día de hoy solo la mitad cuenta con titulares definitivos.
Dos de los jueces que se desempeñan actualmente allí lo hacen de forma transitoria tras haber sido trasladados desde tribunales orales durante la gestión del expresidente Mauricio Macri: se trata de Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi. Por disposición de la Corte Suprema de Justicia, ambos deben permanecer en sus cargos hasta que se concrete su reemplazo con candidatos surgidos de concursos de oposición.
Para estas dos vacantes, el Poder Ejecutivo ya seleccionó postulantes de las ternas remitidas por el Consejo de la Magistratura, inclinándose por el propio Pablo Bertuzzi y por el juez en lo Penal Económico Pablo Yadarola. Sin embargo, ante el nuevo espacio vacío que deja Martín Irurzun, el Consejo deberá convocar a un nuevo concurso de selección.
En tanto, en la cima de Comodoro Py, la Cámara Federal de Casación Penal cuenta con cuatro vacantes sobre un total de 13 cargos, tras la jubilación en marzo del camarista Juan Carlos Gemignani. Aunque el Consejo de la Magistratura tiene en marcha un concurso para cubrir tres de estas posiciones, tras una reunión de los miembros del tribunal con el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, cobró fuerza la propuesta de eliminar una de sus salas para reducir la composición permanente del máximo tribunal penal de trece a nueve miembros.
Juzgados federales y Tribunales Orales
En los tribunales orales, que llevan adelante los debates públicos, existen siete vacantes sobre un total de 24 cargos de jueces distribuidos en ocho tribunales. La situación más compleja se observa en el Tribunal Oral Federal 6 (TOF 6), que no posee ningún juez titular. Para tres de estas vacantes, el presidente Javier Milei ya seleccionó candidatos y remitió sus pliegos para que sean considerados y aprobados por el Senado de la Nación.
Por otro lado, en los doce juzgados federales de primera instancia se registran cuatro despachos vacantes. Se trata del Juzgado 12 (vacante desde 2019 por el traslado de Sergio Torres a la Suprema Corte bonaerense), los Juzgados 6 y 11 (vacantes desde 2020 tras la jubilación de Rodolfo Canicoba Corral y el fallecimiento de Claudio Bonadio, respectivamente), y el Juzgado 9 (vacante desde 2023 luego de la renuncia de Luis Rodríguez). Ante esta situación, fuentes del sector judicial señalan que existen negociaciones para evaluar la posible eliminación de algunos de estos juzgados sin titular.
El panorama en los ministerios públicos
En el ámbito de las fiscalías, las ocho representaciones que actúan ante los tribunales orales están cubiertas con la única excepción de la vacante generada por la jubilación de Gabriela Baigún. Dicho cargo es subrogado de manera interina por Fabiana León, fiscal que lleva adelante la acusación en el juicio de la causa de los cuadernos.
De las doce fiscalías de primera instancia, las dependencias 6, 7 y 8 se encuentran vacantes. Estos concursos de reemplazo no se tramitan ante el Consejo de la Magistratura, sino en el ámbito de la Procuración General de la Nación, conducida de forma interina por Eduardo Casal desde 2017.
Finalmente, la fiscalía general ante la Cámara Federal continúa sin un titular designado desde el retiro de Germán Moldes en 2019, encontrándose a cargo de José Luis Agüero Iturbe de forma interina. Asimismo, en las fiscalías que actúan ante la Cámara de Casación, se registra una vacante en la fiscalía general número 3, que anteriormente ocupaba Ricardo Wechsler.
Foto: La Nación. Fuente original: La Nación.
