Tras la salida de Manuel Adorni como jefe de Gabinete, la titular de la bancada oficialista en el Senado, la senadora Patricia Bullrich, busca reactivar de inmediato la actividad en la Cámara alta esta misma semana. La legisladora intenta demostrar que, tras el desplazamiento del exministro coordinador, el Congreso nacional puede recuperar su ritmo de trabajo y superar el periodo de parálisis institucional.
El «autoboicot» parlamentario y el desplazamiento de Adorni
La estrategia de Bullrich comenzó a delinearse la semana pasada, cuando impulsó un «autoboicot» al retirar a los senadores del oficialismo de sus bancas al advertir que el PJ no daría quorum en la sesión que buscaría interpelar a Adorni. Con esta maniobra, la senadora evitó un escenario hostil en el recinto, donde ya se acumulaban proyectos de interpelación con potencial moción de censura contra el entonces funcionario, cuestionado públicamente por su evolución patrimonial y por haber declarado una evasión de u$s500.000.
Ante este panorama, la senadora se comunicó con la hermana del Presidente, Karina Milei, para explicarle que en la Cámara alta ya no había margen político para proteger al funcionario y que su permanencia implicaba la parálisis del Congreso por al menos tres semanas más de debates y comisiones. Tras esta advertencia, se definió la salida del exvocero y la posterior postulación de Diego Santilli como su sucesor en la Jefatura de Gabinete.
La agenda legislativa que impulsa el oficialismo
Con el recambio en la Jefatura de Gabinete, Bullrich apunta a reabrir el recinto esta semana para tratar dos iniciativas clave. El primer objetivo es lograr la media sanción del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, una propuesta que modifica aspectos de la Ley de Tierras y la de Manejo del Fuego, y que ya fue postergada en cuatro oportunidades previas por falta de consensos.
En paralelo, la bancada oficialista buscará convertir en ley la denominada «ley Hojarasca», iniciativa con sanción previa de Diputados que propone la modificación o derogación de más de 60 leyes y decretos considerados obsoletos o burocráticos por el Poder Ejecutivo. Además, los legisladores de La Libertad Avanza fueron convocados este miércoles por la mañana a la Casa Rosada en el marco de este relanzamiento de la gestión.
Los desafíos pendientes en la Cámara alta
A pesar del intento por reactivar el debate, la senadora Bullrich enfrenta desafíos complejos en la negociación de leyes que generan resistencia en la oposición y en bloques aliados. Uno de los temas prioritarios de la Casa Rosada, impulsado por Karina Milei, es la reforma electoral para eliminar las PASO. Este proyecto es rechazado por el PJ, el PRO y la UCR, por lo que se mantienen diálogos para lograr modificaciones intermedias. En este sentido, Diego Santilli ratificó la vigencia de la propuesta bajo el argumento oficial del ahorro presupuestario, estimado en u$s300 millones.
Otro de los proyectos trabados es la reducción del régimen de Zona Fría para subsidios de gas. Aunque fue acompañado por sectores dialoguistas en la Cámara baja, en el Senado encuentra trabas por parte de legisladores alineados con el gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo. Finalmente, persisten en la agenda legislativa otras iniciativas como la derogación de la ley de etiquetado frontal de alimentos, la prevención de la ludopatía y la reforma de la Ley de Salud Mental, cuyo debate en comisión se encuentra actualmente paralizado.
Foto: Ámbito. Fuente original: Ámbito.
