El diputado Maximiliano Ferraro denunció que usan su nombre para redirigir a un sitio de apuestas online

El diputado de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, denunció públicamente la utilización de su nombre para la creación de un sitio web apócrifo que redirige a los usuarios a una página de apuestas online. El legislador calificó la maniobra de «extrema gravedad», especialmente debido al proyecto de su autoría orientado a la prevención de la ludopatía.

Uso fraudulento de identidad

A través de una publicación en sus redes sociales, Ferraro aclaró que su único sitio web oficial para cualquier tipo de contacto o información es http://maxiferraro.com.ar. En ese marco, denunció el uso fraudulento de su nombre e identidad a través del dominio http://maxiferraro.com, el cual fue registrado por terceros y configurado sin su autorización para redirigir el tráfico al sitio de apuestas online Stake.bet.ar.

El diputado, quien también se desempeña como presidente del partido fundado por Elisa Carrió, desmintió categóricamente cualquier tipo de vínculo con esa plataforma o con la actividad que promueve.

«Esta maniobra resulta inaceptable y de extrema gravedad, dado mi rol como impulsor del proyecto de ley para la prevención de la ludopatía y la restricción de la publicidad de apuestas», expresó sobre la iniciativa que fue aprobada en la Cámara de Diputados el pasado 27 de noviembre de 2024, pero que aún no ha sido tratada por el Senado.

Acciones legales y advertencia

Ferraro alertó sobre el riesgo que implica esta situación: «Resulta alarmante que se utilice mi identidad para beneficiar a una empresa con un historial de controversias judiciales a nivel internacional y que opera mediante criptomonedas». Por este motivo, el legislador anunció que ya inició las acciones legales correspondientes para exigir la restitución del dominio, el cese inmediato del redireccionamiento y la sanción de los responsables.

Desde el punto de vista del procedimiento legislativo, cuando un proyecto de ley recibe la aprobación de la cámara de origen (en este caso, la Cámara de Diputados), obtiene media sanción y pasa a la cámara revisora (el Senado) para su debate. Para convertirse en ley nacional, el texto debe ser aprobado por ambas cámaras de manera indispensable. Hasta que el Senado no lo trate y apruebe, el proyecto no tiene fuerza de ley.

Foto: La Nación. Fuente original: La Nación.