El paso del buque militar HMS Medway, perteneciente a la Royal Navy del Reino Unido, por aguas del Atlántico Sur bajo jurisdicción argentina, generó repercusiones en el ámbito político. Un grupo de diputados del Peronismo Federal presentó un pedido de informes en la Cámara baja para solicitar que el gobierno de Javier Milei brinde explicaciones sobre las actuaciones realizadas frente al tránsito de la embarcación, la cual zarpó desde las Islas Malvinas y navegó con rumbo al Estrecho de Magallanes.
Detalles del pedido de informes
La iniciativa está encabezada por Guillermo Michel y cuenta con el acompañamiento de los diputados Guillermo Snopek, Juan Pablo Luque, Pablo Yedlin, Ernesto «Pipi» Alí, Kelly Olmos, Moria Lanesan Sancho, Emir Félix y Victoria Tolosa Paz. A través de este proyecto, los legisladores solicitan que el Poder Ejecutivo informe si tuvo conocimiento previo sobre el desplazamiento de la embarcación y detalle qué medidas adoptó una vez que se detectó el episodio.
El requerimiento parlamentario se presentó luego de que trascendiera que el HMS Medway ingresó a aguas bajo jurisdicción argentina sin una comunicación previa por parte del Reino Unido. Esta situación ha puesto en discusión los mecanismos de confianza militar que se establecieron entre ambos países tras la Guerra de Malvinas. En el texto, los legisladores requirieron que el Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio de Defensa y la Armada Argentina respondan a un cuestionario de cinco puntos centrales.
Detección de la Armada y el Acuerdo Madrid II
De acuerdo con confirmaciones oficiales, la Armada Argentina detectó el desplazamiento del patrullero HMS Medway mientras navegaba desde las Islas Malvinas hacia el Estrecho de Magallanes. La preocupación radica en que, según la información disponible, no se habría efectuado la comunicación previa contemplada en los mecanismos de intercambio del Acuerdo Madrid II, firmado en 1990 para reducir riesgos de incidentes militares entre ambas naciones.
A partir de la detección de los movimientos del patrullero británico, la Cancillería argentina analizó la posibilidad de presentar una protesta diplomática formal por el incumplimiento de los procedimientos establecidos, aunque por el momento no se ha dado a conocer una posición oficial definitiva al respecto.
Cuestionamientos y reclamo de soberanía
Al fundamentar la solicitud de informes, Guillermo Michel afirmó que «lo que sucedió con este buque no puede entenderse de otra manera que una provocación del Reino Unido hacia la República Argentina y hacia la defensa de la soberanía de las Islas Malvinas». Asimismo, en el texto presentado, los diputados firmantes sostienen que la presencia de una embarcación militar británica navegando en aguas bajo jurisdicción argentina desde las Islas Malvinas «constituye un hecho de extrema gravedad que no puede ser naturalizado».
Michel advirtió también que esta situación «interpela directamente la defensa de nuestra soberanía y la protección de los intereses estratégicos de la Nación en el Atlántico Sur». El legislador argumentó que la consolidación de la presencia militar extranjera en un territorio cuya soberanía es reclamada por la Argentina compromete los recursos pesqueros, energéticos, la proyección antártica y los derechos sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y sus espacios marítimos correspondientes.
Finalmente, Michel aseveró que «frente a estos hechos, el Estado argentino debe actuar con firmeza, transparencia y una posición diplomática clara e inequívoca en defensa del interés nacional», al tiempo que cuestionó la política que lleva adelante el Gobierno en relación con la defensa del territorio marítimo, la presencia en la Antártida y la protección de los recursos estratégicos del país.
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