Diego Santilli cruzó a Victoria Villarruel por sus críticas a Milei y le pidió que dé un paso al costado

El jefe de Gabinete, Diego Santilli, se refirió este viernes de manera sumamente crítica a las recientes declaraciones de la vicepresidenta Victoria Villarruel sobre el presidente Javier Milei. La titular del Senado había afirmado que el jefe de Estado padece de «persecuciones imaginarias» y una «locura galopante», manifestando además una «genuina preocupación por su estado».

Ante estas declaraciones, el ministro coordinador calificó los dichos de la vicepresidenta como «un disparate» y sugirió que debería dar un paso al costado si no comparte el rumbo de la gestión. «Si hay una persona que no está de acuerdo, que dé un paso al costado. Que arme su proyecto y que compita», sentenció Santilli durante una entrevista en Radio Mitre.

La interna oficialista en el centro del debate

La tensión entre las máximas autoridades del Poder Ejecutivo se profundizó luego de que la diputada Lilia Lemoine publicara un mensaje en redes sociales que fue compartido por el propio Presidente. En el texto, la legisladora acusaba a Villarruel y a la exintegrante del bloque oficialista Marcela Pagano de tener vínculos con el peronismo y de actuar de manera coordinada para intentar promover un juicio político contra el primer mandatario.

Lemoine también cuestionó la posición de la titular de la Cámara alta respecto de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD) y sus supuestos lazos con Claudio «Chiqui» Tapia. Incluso comparó la alianza política entre Villarruel y Pagano con la relación bilateral entre Rusia e Irán, asegurando que «fingen ser enemigas, pero son socias contra Occidente».

La respuesta de Villarruel no tardó en llegar, calificando la difusión de ese mensaje como una «locura galopante» avalada por el jefe de Estado y sugiriendo que «parece contagioso el delirio». Además, expresó su preocupación por el hecho de que el Presidente replique lo que consideró «insensateces e inventos».

Reforma del Banco Central y «grillete fiscal»

Por fuera del conflicto político, el jefe de Gabinete abordó las reformas estructurales en materia económica que planea el Gobierno nacional. Santilli ratificó el respaldo a la implementación de un «grillete fiscal» —entendido como la obligación permanente de mantener el equilibrio fiscal— para prohibir la emisión monetaria con fines de financiamiento del déficit.

En esa línea, el funcionario defendió el proyecto que busca modificar la Carta Orgánica del Banco Central. El objetivo es derogar la normativa aprobada en 2012 durante la gestión de Mercedes Marcó del Pont en el gobierno de Cristina Kirchner, reforma que, según estimaciones del oficialismo, le costó al Estado pérdidas por 10.000 millones de dólares.

La nueva propuesta prohíbe de manera explícita que la autoridad monetaria financie al sector público emitiendo dinero o comprando títulos públicos de forma directa. «El único objetivo debe ser preservar el valor de la moneda», puntualizó Santilli, tras mencionar que la inflación acumulada desde la salida de la convertibilidad alcanza el 169.000%. Para asegurar la independencia de la entidad, el proyecto oficial prevé que se necesite una mayoría calificada de dos tercios en ambas cámaras del Congreso para poder remover a los miembros de su directorio.

El mecanismo de «shutdown» estatal

Otro de los ejes de la gestión nacional es la eventual aplicación de un sistema de «shutdown» (o cierre) inspirado en el modelo de los Estados Unidos. Según explicó Santilli, este esquema se activará automáticamente si el presupuesto entra en déficit y el Congreso de la Nación no lo corrige. Dicho mecanismo prevé paralizar actividades no esenciales del Estado, congelar la contratación de personal, suspender giros discrecionales a las provincias y frenar el cobro de haberes del Presidente, legisladores y funcionarios jerárquicos.

No obstante, el ministro coordinador aclaró que las áreas esenciales, tales como educación, salud, fuerzas armadas y el pago de jubilaciones, quedarán exceptuadas de este freno de actividades. Para avanzar con esta iniciativa, el Poder Ejecutivo nacional ya mantiene diálogos con los gobernadores provinciales.

Por último, se refirió al proceso de revisión del Coro de Niños, que será reemplazado por otra estructura de funcionamiento. Al respecto, Santilli descartó un cierre definitivo: «Hay que hacer que continúe, pero de otra manera, porque legalmente no podés tener a menores cobrando del Estado. En principio, no es el concepto ponerle un fin». Esta explicación coincide con lo expresado desde la Secretaría de Cultura, donde enmarcaron la decisión dentro de un proceso de optimización de recursos y revisión de programas públicos.

Foto: La Nación. Fuente original: La Nación.