Frente a la llegada del invierno y el pronóstico de bajas temperaturas, especialistas en diseño, arquitectura y construcción brindaron una serie de sugerencias y pautas técnicas para mantener los ambientes cálidos, maximizar el confort y lograr un consumo de energía más eficiente en los hogares.
La importancia de los materiales porosos y la decoración para retener el calor
De acuerdo con Fátima Bandeira, diseñadora de interiores y fundadora de FA Interiores, una de las claves principales radica en absorber el calor y mantenerlo a través de materiales porosos. Estos elementos funcionan como «trampas de aire» que retienen las altas temperaturas, actuando como un aislante térmico natural. Esta lógica, utilizada habitualmente en la estructura de paredes y techos, también se traslada a la decoración del hogar.
«Cuanto más porosos son y más celdas de aire tengan, más cálido va a ser el espacio», señaló Bandeira, ejemplificando que el calor emitido por una estufa se almacena en alfombras, almohadones, telas de cortinas, tapizados de sillas, pisos de madera, empapelados y entelados en las paredes, contribuyendo a templar el ambiente.
La especialista rememoró que, históricamente, elementos como los grandes tapices y las alfombras cumplían un rol térmico fundamental: «Yendo a lo histórico, en la época de los castillos, como no había calefacción, todas las paredes tenían tapices, para mantener el calor».
Para complementar esta retención de temperatura, Bandeira aconsejó contar con ventanas de doble vidriado hermético (DVH) y marcos de PVC o aluminio con rotura de puente térmico. Asimismo, recomendó el uso de cortinas térmicas y una correcta gestión de las persianas, cerrándolas cuando se va terminando el día y el sol ya no calienta, con el fin de conservar la temperatura acumulada durante la jornada.
Orientación solar y masa térmica en la arquitectura de la vivienda
Por su parte, desde la perspectiva del diseño edilicio, el arquitecto Gabriel Joga, director de Grupo 8.66, destacó que la orientación solar de la vivienda es fundamental para alcanzar la eficiencia energética y el confort térmico desde etapas tempranas de planificación. «Sabemos que la mejor orientación es hacia el norte, ya que, de esta manera, la vivienda recibe la mayor cantidad de luz solar durante el día», puntualizó.
Bajo este criterio de diseño, se sugiere ubicar las áreas de uso común, como el living y la cocina, en los sectores que perciben mayor radiación solar, incorporando grandes ventanales. En contraposición, las zonas de menor permanencia como baños y lavaderos se sitúan en las áreas más sombreadas, mientras que en el lado sur se proyectan aberturas más chicas debido a que reciben menor radiación solar y mayor incidencia de vientos fríos.
Adicionalmente, el equipo de Grupo 8.66 planifica la utilización de materiales de alta masa térmica, tales como hormigón, ladrillo o piedra, en los sectores con luz solar directa. Estos materiales tienen la propiedad de almacenar calor durante el día para luego liberarlo de manera paulatina durante la noche. Respecto al color de las paredes, indicaron que emplean tonos claros en los interiores para reflejar el calor y la luz, y colores más oscuros en las superficies exteriores que requieren absorber y retener la radiación.
Pérdida de calor por techos, paredes y pisos
El diagnóstico técnico sobre la envolvente de la vivienda resulta crucial para combatir el frío. Federico García Zuñiga, consultor técnico de la Asociación Nacional de Industrias de Materiales Aislantes (Andima), advirtió sobre la necesidad de examinar minuciosamente techos, muros y pisos para asegurar una aislación térmica eficiente.
De acuerdo con datos de Andima, la distribución de la pérdida de energía en un hogar sin aislamiento adecuado se detalla de la siguiente manera:
- El techo: es la superficie con mayor exposición climática y la zona por la que se pierde la mayor parte del calor, representando el 40% del consumo energético. Por esta razón, los especialistas señalan que allí es donde se deben redoblar los esfuerzos de aislación.
- Las paredes: son responsables del 30% de la pérdida de calor. Al no estar aisladas, traspasan la temperatura exterior al interior, provocando que los muros se sientan helados al tacto y se genere condensación en superficies y ventanas.
- El piso: representa el 10% de la pérdida de calor, siendo un área sensible al estar en contacto directo con las personas, especialmente los niños que pasan tiempo jugando en el suelo.
Materiales específicos y ahorro económico
Para mitigar estas pérdidas de temperatura, desde Andima recomendaron el empleo de materiales aislantes específicos de alta eficiencia, tales como la lana de vidrio, el poliestireno expandido y el poliuretano.
De acuerdo con los relevamientos de la asociación, la implementación de un sistema de aislación térmica eficiente en el hogar no solo mejora el bienestar interior, sino que permite alcanzar un ahorro de hasta el 35% en el consumo total de energía, lo que se traduce en una reducción de hasta el 70% en el valor de las facturas de gas y electricidad utilizadas para climatizar los ambientes.
Foto: La Nación. Fuente original: La Nación.
