El ministro de Desregulación y Reforma del Estado, Federico Sturzenegger, ratificó su firme defensa al paquete de reformas impulsado por el Gobierno nacional durante la reunión del Consejo de las Américas. En su exposición, el funcionario minimizó los cuestionamientos recientes, pronosticó la reelección del presidente Javier Milei y recurrió a una llamativa metáfora para describir su labor al frente del área de desregulación.
El rumbo económico y las proyecciones de crecimiento
Durante su discurso de 20 minutos, Sturzenegger aseguró que el presidente Javier Milei consolidó el superávit fiscal, lo que permitió registrar una baja de la pobreza al 28 por ciento, logro que calificó como una «baja extraordinaria». Con el riesgo país ubicado en 80 puntos básicos según las mediciones de JP Morgan, el ministro se mostró optimista respecto al plano electoral de los próximos años e ironizó: «Imagínense lo que puede pasar cuando reelija Milei». Asimismo, vaticinó que la actual gestión concluirá con «un crecimiento económico de 13 puntos, que le gana por goleada a las presidencias anteriores».
El funcionario describió la etapa actual del país como un proceso de crecimiento inédito liderado por las exportaciones. Aunque admitió que el crecimiento no es homogéneo entre las diferentes regiones, argumentó que esa disparidad es normal en todo el mundo. En ese sentido, ejemplificó que Neuquén experimentará una fuerte ola migratoria con la mudanza de dos millones de personas en las próximas tres décadas. Con respecto a los efectos de la estabilización, Sturzenegger sostuvo que la baja del déficit permitió redistribuir los ingresos hacia los sectores pobres, quienes anteriormente pagaban el impuesto inflacionario.
El rol técnico y el frente legislativo en el Congreso
Frente a las miradas escépticas sobre su perfil, el ministro buscó desmarcarse del plano puramente teórico: «Sé que a veces se nos mira como áulicos, de la academia. No somos áulicos, somos plomeros, nos metemos con las cloacas, limpiamos los caños», graficó ante los asistentes.
En lo que respecta a la agenda del Congreso de la Nación, Sturzenegger definió a la ley laboral como «un tributo a la paciencia del Gobierno» y celebró la aprobación de la ley de Glaciares, comparando el potencial local con las exportaciones mineras de Chile. También ponderó los alcances del tratado con Estados Unidos para ratificar acuerdos internacionales.
Sin embargo, el ministro no ocultó su descontento por las modificaciones sufridas por la ley de inviolabilidad de la propiedad privada durante su tratamiento parlamentario: «No la sacamos como hubiésemos querido, pero tiene partes importantes, y estamos con eso», reconoció. Antes de concluir, mencionó los avances en la reforma del Banco Central y remarcó la solidez del equipo de gestión liderado por el mandatario.
Tensiones internas y respaldo político
La presentación del titular de la cartera de Desregulación se produce en un marco de tensiones internas surgidas hace dos semanas tras el retiro de un tramo clave del proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, específicamente el referido a la venta de tierras a extranjeros. Dicha marcha atrás parlamentaria provocó el enojo de la mesa política oficialista y de figuras como Karina Milei, quienes le atribuyeron al ministro la responsabilidad principal por el revés en el Congreso.
Tras este episodio, Sturzenegger debió asistir a encuentros políticos internos con el propósito de coordinar los próximos proyectos oficiales y evitar nuevas complicaciones en el ámbito legislativo. No obstante, el ministro cosechó gestos de respaldo político en los últimos días: el Presidente le brindó un efusivo saludo público en Retiro durante el homenaje al general San Martín, y recientemente el propio ministro celebró el avance en los planes para privatizar el ferrocarril Belgrano Cargas.
Foto: La Nación. Fuente original: La Nación.
