Javier Milei defendió la inviolabilidad de la propiedad privada tras el revés de su proyecto en el Senado

El presidente Javier Milei defendió este jueves su proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, luego de que la iniciativa no lograra prosperar en el Senado de la Nación. En el marco del 172° aniversario de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, el mandatario apuntó contra los sectores de la oposición que frenaron el debate parlamentario y los calificó como «los enemigos del progreso».

La postergación del debate en el Senado

El oficialismo debió postergar el debate de la iniciativa tras encontrarse con una fuerte resistencia para votar el capítulo referido a la extranjerización de tierras. A este obstáculo se sumó la ausencia de aliados clave para reunir los votos requeridos en la Cámara alta. Con este escenario como trasfondo, Milei defendió la necesidad de sancionar la ley: «No es redundante que estemos enviando al Congreso una ley para declarar la inviolabilidad, el respeto y la defensa a ultranza del derecho de propiedad. Porque respetarlo es lo que va a permitir ahorrar, invertir, crecer y convertirnos en una potencia nuevamente», enfatizó.

El mandatario vinculó de forma directa la iniciativa con el rumbo económico del país, argumentando que sin estas garantías no existen incentivos para el ahorro. «Históricamente los distintos gobiernos en la Argentina se dedicaron a robarle a los argentinos y vulnerar ese derecho, pero al mismo tiempo tienen que financiar la inversión», criticó, asegurando que la discusión que se lleva a cabo en el Congreso es de «importancia vital para que la Argentina vuelva a ser grande».

Críticas a la oposición y proyecciones económicas

Durante su discurso, el Presidente endureció el tono hacia quienes rechazan la propuesta legislativa: «Está claro que aquellos que se opongan a la defensa férrea del derecho de propiedad son los enemigos del progreso. Véanlos hablar y actuar. Son los responsables de la decadencia argentina».

Por otro lado, Milei ratificó el objetivo de su gestión de alcanzar el rango de «grado de inversión» (investment grade) otorgado por las calificadoras de riesgo internacionales. En ese sentido, destacó que bajo su administración el riesgo país descendió de los más de 2.000 puntos básicos recibidos a una cifra cercana a los 400 puntos.

Frente a los cuestionamientos de economistas que describen la reactivación económica con una forma de «K» —con sectores en crecimiento y otros en caída—, el mandatario los tildó de «ignorantes» y justificó la situación como parte de un cambio estructural. «Si aparecen las fábricas de lamparitas, es claro que al sector de las velas le va a ir mal», ejemplificó, tras lo cual aseguró que «se terminó la joda para los sectores protegidos» y abogó por lograr una apertura económica del 90%.

Respecto a la herencia recibida, el jefe de Estado recordó que «el 30% de los trabajos formales estaban bajo la línea de la pobreza» y admitió que, si bien queda mucho por resolver, el Gobierno se encuentra «en el camino correcto».

Voces de respaldo y cruces en la Bolsa de Comercio

Antes de la intervención presidencial, el titular de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Adelmo Gabbi, dio inicio al acto remarcando que la institución cree firmemente en que «el progreso se construye cuando las personas tienen libertad para emprender, invertir, producir y comerciar». Además, Gabbi manifestó el respaldo de la entidad al nuevo régimen del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), orientado a la financiación de potenciales despidos empresariales a través de inversiones en el mercado de capitales.

El evento contó con la presencia de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el presidente del Banco Central, Santiago Bausili; el titular de IRSA, Eduardo Elsztain, y empresarios pertenecientes al Grupo de los Seis.

La jornada registró momentos de tensión cuando un asistente interrumpió de forma reiterada la exposición del mandatario para cuestionar las medidas oficiales. Ante la interrupción, Milei defendió el ajuste realizado asegurando que sirvió para desactivar la «bomba» dejada por el populismo. Asimismo, ante el reclamo del espectador para que finalice su discurso, el mandatario ratificó sus planes políticos a futuro: «Sí, voy a terminar este mandato, ser reelecto y estar cuatro años más», concluyó.

Foto: Ámbito. Fuente original: Ámbito.