En el marco de las negociaciones que el Gobierno nacional mantiene con el sector agropecuario, el presidente del Instituto Nacional de Semillas (Inase), Martín Famulari, ratificó que el organismo se encuentra trabajando junto a los diversos actores de la cadena en una propuesta de reforma para la Ley de Semillas. Asimismo, el funcionario recordó el compromiso asumido por la Argentina para presentar ante el Congreso de la Nación la adhesión al convenio internacional Upov-91 antes de fines de 2027, lo que requerirá adecuar la normativa nacional vigente a las exigencias de dicho tratado.
El compromiso internacional y la adecuación normativa
La decisión de avanzar hacia la adhesión al convenio internacional de protección de obtenciones vegetales de la Upov-91 forma parte de un compromiso asumido por el Gobierno argentino ante los Estados Unidos. Este tratado internacional establece un marco de protección intelectual más amplio para las nuevas variedades vegetales desarrolladas por los obtentores y semilleros.
Actualmente, la Argentina forma parte de la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales bajo el Acta de 1978 (Upov-78). La transición hacia el Acta de 1991 ha sido objeto de debate durante gestiones anteriores sin lograr prosperar en el ámbito legislativo debido a las discrepancias entre semilleros, obtentores y entidades de productores. Según lo establecido por la Upov-91, para que la adhesión de un país sea aceptada, su legislación interna debe estar en plena consonancia con las exigencias del acta internacional. No obstante, según indicaron fuentes oficiales, este proceso de adecuación legal corre actualmente por un carril diferenciado de la reforma de la Ley de Semillas, y aún resta definir qué instrumento jurídico se utilizará para instrumentar dicha compatibilización.
La búsqueda de consensos sectoriales
Con el objetivo de alcanzar una base de acuerdo político y sectorial indispensable para el avance de la iniciativa en el Congreso, la Secretaría de Agricultura y las autoridades del Inase sostienen una agenda de reuniones con semilleros, obtentores y entidades gremiales agropecuarias. El próximo encuentro formal está previsto para el martes 14 de julio.
Durante una reciente exposición en el Congreso de la Cámara de Legumbres de la República Argentina (Clera), Famulari enfatizó la importancia de lograr un proyecto equilibrado: «Tenemos que hacer una mesa de la que todos nos levantemos no diez puntos conformes, pero sí siete puntos conformes. Si alguien se va muy en contra, después la idea no prospera», afirmó. El titular del Inase evitó brindar detalles específicos sobre el articulado de la propuesta por encontrarse en etapa de negociación, aunque remarcó la meta de alcanzar «una ley moderna» alineada con los estándares de propiedad intelectual de los principales países del sector. Uno de los puntos centrales de discusión sigue siendo el régimen de uso propio de las semillas, donde se concentran las mayores diferencias sectoriales.
Fiscalización y gradualismo en las economías regionales
Por otra parte, Famulari se refirió a las controversias surgidas a raíz de la fiscalización obligatoria del garbanzo implementada por el Inase, la cual generó rechazo entre productores del norte del país. Al respecto, aclaró que el organismo comparte la pertinencia técnica de la medida, pero reconoció fallas en su ejecución: «Está bien que el garbanzo sea fiscalizado. El error fue hacerlo intempestivamente, de una semana para otra o en muy poco tiempo. Son procesos», admitió.
En este sentido, el presidente del Inase adelantó que para futuros cultivos, como el poroto, el organismo prevé aplicar esquemas de fiscalización graduales con un período de transición, con el fin de acompañar el proceso productivo y asegurar los consensos necesarios dentro de la cadena de valor.
Foto: La Nación. Fuente original: La Nación.
