La legislatura de La Pampa se convirtió en el escenario de una fuerte demostración de poder en medio de la interna por la sucesión provincial. El exgobernador Carlos Verna propició que el oficialismo quedara en minoría frente a la oposición, luego de que seis legisladores que le responden decidieran no bajar a la sesión convocada.
Una sesión clave sin quórum oficialista
Aunque el temario de la jornada era considerado intrascendente, la ausencia de los seis diputados alineados con el exmandatario evidenció la tensión política en la provincia. Verna mantiene una fuerte influencia en la estructura provincial: controla tres ministerios, maneja la llave de la Legislatura pampeana y cuenta con el respaldo de Daniel Lovera, presidente del bloque oficialista.
La relación entre ambos líderes comenzó a deteriorarse luego de que Sergio Ziliotto, quien fue elegido por el propio Verna como su sucesor, intentara iniciar una gestión con mayor nivel de independencia política.
El conflicto por El Medanito y los cruces por controles ambientales
El desencadenante de este último cruce político se originó a partir de una denuncia formulada por la diputada vernista Noelia Sosa. La legisladora señaló públicamente la falta de controles ambientales en El Medanito, la principal explotación petrolera de la provincia de La Pampa.
La respuesta desde el Poder Ejecutivo provincial fue un durísimo comunicado dirigido contra Sosa. El texto, que no contaba con la firma del gobernador Sergio Ziliotto pero sí con la de varios de sus funcionarios, contenía además un mensaje implícito hacia Verna. Como respuesta, el exgobernador ordenó a sus legisladores ausentarse de la sesión en el recinto legislativo.
La disputa territorial y de liderazgos hacia 2027
A este escenario se suman los movimientos de la Línea Plural, el espacio interno fundado por Carlos Verna que cuenta con liderazgos diferenciados según el distrito. Días antes, referentes de este sector salieron a criticar fuertemente al intendente de Santa Rosa, Luciano Di Nápoli, quien se posiciona como el principal adversario del ziliottismo de cara al año 2027.
En ese marco, la filial de la Línea Plural en Santa Rosa, alineada con el gobernador, realizó un acto político que congregó a más de 800 personas bajo la consigna «Hagamos que Santa Rosa vuelva a brillar», buscando marcar terreno en la capital provincial.
Sin embargo, la iniciativa no contó con el aval de Verna. Desde el entorno del exgobernador se interpretó esta movilización como un intento de conformar un «vernismo sin Verna», una idea que generó malestar en General Pico, el distrito político originario del dos veces gobernador de la provincia.
Foto: La Política Online. Fuente original: La Política Online.
